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Crónica desde el transmedia de Ira

10 días después de escribir este post sobre cine transmedia, por fin he podido acceder a la zona privada que desbloquea el contenido exclusivo de Ira.  A la salida de la peli me dieron un código de acceso que he tenido que custodiar hasta que han activado la validación que abría la puerta a la expansión de la trama principal.

¿Por qué un mismo delito es castigado de diferentes maneras dependiendo del país en que se cometa? Esta inquietud que revoloteaba por la cabeza de Jota Aronak durante un viaje al Festival de Sitges fue el germen de esta arriesgada cinta que cuestiona de forma incesante al espectador durante sus 96 minutos de duración.  

Ira te hace reflexionar sobre la justicia, sobre qué es el bien y el mal, provoca el debate y hace que el espectador se contradiga a sí mismo una y otra vez.

La primera vez que me enfrenté al dilema de si mataría al asesino de mi hijo, lo tuve claro. Pero incluso antes de ver la película ya sabía que seguramente no fuese capaz, aunque ganas no me faltasen. Cuando te acercas a la historia personal de César y a su decisiva misión de acabar con la persona que le arrebató a quien más quería, te das cuenta no solo de la frialdad que hay que tener, sino de cuán arbitraria es la justicia.

Qué es realidad y qué es ficción

La película evoluciona de excelente manera desde la realidad del documental a la ficción del thriller confundiendo en cada momento al espectador a quien se le difuminan los límites entre realidad y ficción.

El transmedia nos saca por fin de dudas: sí es una historia real, con personajes reales e incluso con imágenes que se grabaron de verdad. Incluso el actor que encarna al asesino, Roberto Mori, no quiso continuar con el rodaje cuando supo que la historia había ocurrido de verdad, le despertaba demasiados conflictos morales,  aunque es evidente que algo o alguien le hizo cambiar de opinión.

Debate sobre la justicia

Hay algo en esta historia que me ha hecho plantearme muchas cosas. Si  tienes un conocimiento profundo de las leyes de tu país y más si llevas a cabo un estudio del código penal (que puede encontrarse en cualquier biblioteca pública) puedes reducir considerablemente tu condena.

La alevosía, la premeditación o el ensañamiento son agravantes de un crimen y por el contrario; la enajenación o el consumo de estupefacientes son atenuantes. La justicia es como un juego y el código penal el libro de instrucciones para saber jugar.  Un libro que varía enormemente su edición de un país a otro.

Imagen trailer Ira

¿Acaso el ser humano deber tener diferentes derechos condicionados por el país en que ha nacido?, ¿por qué en algunos países existe la pena de muerte mientras en otros se abolió hace años?, ¿por qué en Países Bajos están cerrando sus cárceles por poca ocupación? En los últimos años ya han cerrado 19 por falta de reclusos. Solo un 10% de los presos son reincidentes mientras que en Inglaterra y Estados Unidos esta cifra asciende al 50%.

Hace una década Holanda tenía una de las tasas de encarcelamiento más altas de Europa y hoy en día, una de las más bajas. Quizás debamos reflexionar sobre sus políticas de reinserción.

El transmedia de Ira

Transmedia Ira

Este debate es el principal motor de la estrategia transmedia de Ira.  Un transmedia muy básico pero admirable para una película de bajo presupuesto y sobre todo valiente, por haber pensado en ello como una pata indispensable de la producción y que además de demostrar que no hacen falta grandes facturas para invertir en transmedia, nos hace reflexionar sobre algo que nos afecta a todos. Debate al que por supuesto, os animo a sumaros.

 

Gracias Jota por demostrarle al cine español que el transmedia no es cosa de ricos.

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Laura López

Laura López

Journalist, Content Producer and Traveller.

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