Scaliboy y Bravocán son dos perros con un mismo objetivo: luchar contra los parásitos. Son vecinos y se pasan el día juntos poniendo orden en el barrio, permanentemente amenazado por garrapatas, pulgas y mosquitos y mentalizando a otros perros para que se protejan.

Se trata de uno de esos briefings que nos encanta recibir, no sólo por el reto en la realización (ya lo decía Hitchcock “nunca trabajes con niños, ni con animales, ni con Charles Laughton”), o en la postproducción, en donde a los “actores” habría que hacerlos interactuar con garrapatas y pulgas hechas en animación, sino porque el cliente (MSD a través de la Agencia Coonic) tenía claro que el objetivo de hacer una serie así no es vender ni concienciar. El objetivo es entretener.

 

El formato

Las aventuras de Scaliboy y Bravocán es una webserie de 8 capítulos de entre 1 y 2 minutos de duración, apoyada con teasers y memes que se publicaron en otras redes.  El episodio más exitoso hasta el momento es el titulado “Cara a cara”, con 223.229 visualizaciones en YouTube hasta la fecha.