La hora de las marcas humanas

Ante la imposibilidad de hablar de sus productos o servicios inmediatos, muchas marcas están paralizadas, no saben qué comunicar. 

La hora de las marcas humanas

Es momento de que las marcas se decidan a ser ser relevantes, a generar contenidos de calidad, con una vocación honesta de entretener o ayudar sin esperar que esto vaya a ‘convertir’ o generar ventas inmediatas.

Ante la imposibilidad de hablar de sus productos o servicios inmediatos, muchas marcas están paralizadas, no saben qué comunicar. 

Sí, algunas han reaccionado bien y han producido en tiempo récord unos spots memorables, incluso Nike, que solo con un texto ha dado la vuelta al mundo

Pero todos estos esfuerzos se dan en modo publicitario: han logrado un único impacto. Todos estos spots nos han llenado los ojos, nos han arrancado alguna lágrima… Y acto seguido han sido arrastrados en el scroll continuo que se han convertido nuestros días. ¿Qué harán la semana que viene? ¿Y la que viene? ¿Más spots? Difícilmente sería una solución eficaz y mucho menos sostenible. 

Es hora de que las marcas se olviden en lo buenos que son sus productos y sus servicios y piensen en sus potenciales clientes, que estamos pasando los días confinados, preocupados, aburridos y muy atentos a lo que se mueva. ¿Estamos receptivos a que nos vendan un coche, un viaje o un seguro? No. Pero sí queremos encontrar -dentro de ese batiburrillo de memes, datos incomprensibles, arengas políticas y fake news-  temas útiles, historias entretenidas que podamos consumir en el aislamiento y que nos hagan pasar el día de forma más llevadera

Llegó la hora de ser relevantes

Es hora de que las marcas dejen de pensar en cómo intentar colar un logo o un producto detrás del velo de un branded content más o menos atractiva. Es hora de que las marcas hagan cosas relevantes.Tal vez no todas puedan hacer como Inditex o Pernod Ricard, que se han puesto a fabricar productos sanitarios, pero ¿Qué marca no puede actuar positivamente en la sociedad desde los contenidos? 

Es momento de que las marcas y las organizaciones asuman la voluntad honesta de generar contenidos de calidad, relevantes sin esperar que esto vaya a “convertir” o generar ventas inmediatas. Quizá porque, cuando todo esto pase, los potenciales clientes recuerden ese momento en el que estábamos confinados y una marca empatizó con nosotros. Y también porque, si una marca desea que la sociedad cuente con ella, la marca debe ser realmente valiosa para la sociedad.

O dicho de forma personal:  marca, si quieres formar parte de mi vida, apórtame algo positivo de verdad. Sólo hace falta mirar lo que están haciendo nuestros vecinos: nos enseñan a hacer ejercicio; nos cuentan cuentos para los niños (o adultos); organizan festivales de música y cortos producidos desde casa; nos explican como hacer la compra, a organizar menús o a cocinar… Son innumerables las cosas que se están produciendo desde el confinamiento

Si las marcas quieren generar vínculos con las personas, tienen que ser lo más humanas posible y más en estos días: exactamente igual que las personas debemos mirar por los demás como la única forma de mirar por nosotros.

Autor /
Roger Casas-Alatriste

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